Un policial con estadísticas
Supóngase la redacción de un diario un viernes a la tarde. En la escritura de una nota sobre accidentes viales participan una editora, una periodista, un diseñador y un pasante. La nota describe la cantidad de víctimas en la ciudad a lo largo de varios años. Hay un gráfico donde la curva primero desciende, luego repunta y se estabiliza; después crece hasta llegar hasta cierto pico y, desde allí, declina con un incremento sobre el final que es la razón por la cual la nota se publica.
¿Cómo se obtuvieron esos porcentajes? Existen dos maneras de calcular la variación porcentual. La fórmula 1 sirve para mostrar cómo es el presente en relación al pasado: en Excel ((dato final - dato inicial) / dato inicial) * 100. La fórmula 2 sirve para mostrar cómo es el pasado en relación al presente: ((dato final - dato inicial) / dato final) * 100. Ambas son correctas, pero producen resultados distintos. Su uso depende del objetivo del análisis y del tipo de datos con que se trabaja. Con las debidas precauciones, también pueden emplearse las dos en un mismo análisis.
En la nota, sin embargo, no se tomaron esas precauciones. Las cantidades se describieron de izquierda a derecha, como se leen en el gráfico; es decir, en el sentido de la flecha del tiempo (equivalente a la fórmula 1). Pero dos de los tres porcentajes, en realidad, se calcularon en sentido contrario (equivalente a la fórmula 2). El problema es que la fórmula 2 permite agrandar las caídas (es decir, el descenso de los accidentes), mientras que la primera resalta fundamentalmente el aumento en el número de víctimas.
¿Por qué se equivocaron en la redacción? Para responder, hay que reponer el contexto de escritura. El pasante nunca explicó el por qué de sus procedimientos. Pero su manera de calcular —algo que en la redacción nadie podría saber— tenía que ver con su experiencia laboral previa. Hasta el día anterior, trabajaba en el comercio de un familiar (o en una consultora, da lo mismo). En ese negocio, se solía medir la ganancia de dos formas: como un regargo sobre el costo (el equivalente a la fórmula 1); o como margen sobre el precio de venta (el equivalente a la fórmula 2). Como si todavía estuviera a mitad de camino entre un trabajo y otro, el pasante alternó ambos modos de calcular la variación. El primero (¿cómo es el presente en relación al pasado?) medía el crecimiento; el segundo (¿cómo es el pasado en relación al presente?) daba cuenta de la proporción de la ganancia.
El diseñador se preocupó por hacer gráficos agradables; la periodista era la responsable de elaborar y presentar la nota ante la dirección del diario; la editora chequeó que la línea del periódico se respetara. Pero supóngase, por último, que alguien descubriera este error. ¿Quién sería el culpable?
Lo que falló esa vez fue vigilancia sobre los procedimientos y el delito cometido es el de complicidad estructural. Con números reales, una oficina pública y personajes verosímiles, podría ser un policial con estadísticas.